Illustrator trabaja principalmente con gráficos vectoriales, pero cuando llega el momento de guardar o compartir un diseño aparecen varias opciones: AI, EPS, SVG, PDF…
¿Son todos iguales? No exactamente.
Vamos a verlo sin complicarnos demasiado.
AI: tu archivo de trabajo
El AI es el formato nativo de Adobe Illustrator.
Si estás trabajando en un logotipo, una ilustración o cualquier otro proyecto y quieres conservarlo editable para poder modificarlo después, el AI es tu archivo principal.
Puedes seguir trabajando con tus formas, textos, colores y demás elementos del proyecto.
AI = archivo editable de Illustrator.
EPS: un formato vectorial muy compatible
El EPS es otro formato vectorial que se ha utilizado durante muchos años en diferentes programas y flujos de trabajo.
Puede ser útil cuando necesitas entregar un gráfico vectorial y quieres mantener una buena compatibilidad con determinadas aplicaciones.
Por ejemplo, todavía puede aparecer en trabajos relacionados con impresión o intercambio de recursos gráficos.
EPS = vectorial y compatible con muchos flujos de trabajo.
SVG: pensado para la web
El SVG también es vectorial, pero tiene una ventaja especialmente interesante: funciona muy bien en entornos digitales y web.
Logotipos, iconos e ilustraciones pueden utilizarse en una página web manteniendo su naturaleza vectorial.
Por eso es un formato muy habitual en diseño digital.
SVG = gráficos vectoriales para entornos digitales.
PDF: cuando necesitas compartir o entregar
El PDF es probablemente uno de los formatos más fáciles de compartir.
Puede conservar elementos vectoriales y es muy habitual para entregar documentos, diseños y trabajos preparados para impresión.
Eso sí, que un PDF sea editable o no de la misma manera que un AI dependerá de cómo se haya creado y de las herramientas con las que se abra.
PDF = compartir, entregar e imprimir.
Entonces, ¿cuál utilizo?
Si estás trabajando en Illustrator y quieres conservar el proyecto: AI.
Si necesitas un gráfico vectorial para un flujo compatible: EPS.
Si el destino es principalmente digital o web: SVG.
Si necesitas compartir o entregar un diseño: PDF.
Y, como siempre, guarda tu archivo de trabajo antes de exportar. Así tendrás el original y podrás crear las versiones que necesites sin empezar de cero.

